A partir del 1 de junio de 2026, el SRI cambió la forma de cumplir con el IVA en Ecuador: la declaración ahora debe realizarse junto con el pago total del impuesto para que se considere válida. Esto significa que ya no basta con presentar la declaración; el contribuyente debe cancelar el valor completo dentro del plazo correspondiente.
¿Qué cambió con el IVA?
Hasta mayo de 2026, muchas empresas podían declarar primero y pagar después. Con la nueva normativa, ese esquema deja de aplicarse para la mayoría de contribuyentes, porque el sistema exige que la declaración y el pago se realicen de manera simultánea. Si el pago es parcial, la declaración no se considerará presentada, lo que expone al contribuyente a sanciones y observaciones tributarias.
Este cambio busca fortalecer el control fiscal y reducir retrasos en la recaudación. Para las empresas, el impacto principal está en la planificación de caja, porque el IVA deja de ser un trámite separable del pago.
¿A quién aplica?
La medida aplica a los contribuyentes que declaran IVA de forma mensual, tanto personas naturales como jurídicas, siempre que realicen actividades gravadas con este impuesto. Esto incluye a negocios pequeños, medianos y grandes que deben mantener sus obligaciones tributarias al día.

Riesgos por incumplimiento
Si el contribuyente presenta la declaración sin pagar el total, el sistema no la validará como cumplida. Eso puede generar intereses, multas y complicaciones posteriores en revisiones o procesos de control tributario.
El principal riesgo no es solo declarar tarde, sino declarar sin tener el dinero listo para pagar. Por eso, este cambio exige mayor orden financiero y mejor coordinación entre contabilidad, administración y tesorería.
Recomendaciones para empresas
La mejor forma de adaptarse es preparar el IVA con anticipación y no esperar al último día. Conviene dejar reservado el valor del impuesto, revisar los cierres mensuales con tiempo y asignar una persona responsable de validar el pago antes de enviar la declaración.
También es recomendable implementar recordatorios internos, controles de liquidez y una revisión previa de cumplimiento tributario. Para las empresas que cuentan con asesoría externa, este cambio hace todavía más valioso el acompañamiento contable y tributario permanente.